Revita Iberoamericana de Gastronomía

Tierra de hielo y fuego

“El tesoro más incomparable de Islandia es la gente, cálida y amigable. Disfruta de un paseo por la ciudad y compra productos locales para tener la oportunidad de acercarte a sus sabores”

Formada hace unos 25 millones de años, Islandia es una de las masas terrestres más jóvenes del planeta y alberga algunos de los volcanes más activos del mundo

Islandia es el hogar de los glaciares más grandes de Europa, así como algunos de los volcanes más activos del mundo. Es ampliamente conocido como “La Tierra de Hielo y Fuego”. Pero Islandia escapa a la definición. También es la tierra de la luz y la oscuridad.

Su ubicación, justo debajo del Círculo Ártico, hace que los días largos de verano, con casi 24 horas de luz solar; se compensen por días cortos de invierno con muy poca luz. Afortunadamente, si bien los inviernos en Islandia son oscuros, son relativamente suaves y albergan una de las exposiciones de belleza más espectaculares de la naturaleza; la aurora boreal.

Tierra de hielo y fuego

Islandia es también un país joven con antiguas tradiciones. De hecho, Islandia es la masa de tierra más joven de Europa, y alberga el parlamento más antiguo del mundo, formado en el año 930 DC. La ubicación original del parlamento, Thingvellir, es un sitio declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Desde los campos de lava cubiertos de musgo en el sudoeste, a través de las áridas tierras altas en el centro, hasta los fiordos en el noroeste; Islandia atestiguará la gran diversidad de paisaje y luz, tomando nuevas formas con cada giro en la carretera y cambiante en cada temporada. Y dentro de esa diversidad, la producción y sector primario se centra en la calidad y la frescura. Ya sea pescado fresco, cordero islandés de pastoreo libre, verduras cultivadas orgánicamente o sal marina cosechada de manera sostenible, la naturaleza islandesa pura, proporciona alimentos saludables para los mercados locales y mundiales. La sustentabilidad y la producción segura son primordiales. Durante siglos, los islandeses han confiado en su innovación y creatividad para producir, almacenar y preparar alimentos. Aún hoy, esta mentalidad creativa genera productos nuevos, frescos, diversos y deliciosos.

Gastronomía Islandesa

El ingrediente más importante en la cocina islandesa es la ubicación. Islandia ha sido bendecida con abundante agua dulce, naturaleza limpia y zonas de pesca fértiles, mientras que la energía geotérmica permite suministrar una oferta de verduras frescas durante todo el año, cultivadas localmente en invernaderos orgánicos.

En los últimos años, Islandia se ha convertido en uno de los destinos gastronómicos más dinámicos de Europa, lleno de lugares emocionantes para degustar nuevas recetas. Los chefs crean platos modernos con ingredientes tradicionales, influenciados por la filosofía de la Nueva Cocina Nórdica, donde la frescura y los productos locales juegan un papel vital.

Un alimento básico de la cocina islandesa es el pescado fresco. Algunas de las zonas de pesca más ricas del Atlántico Norte se pueden encontrar frente a la costa de Islandia, donde las corrientes oceánicas frías y cálidas, se unen para crear las condiciones ideales para que las poblaciones de peces prosperen. 

Durante siglos, la pesca ha sido una parte esencial tanto de la historia, como de la cultura islandesa. Ha sido el sustento de la nación, tanto como parte vital de la dieta, como el principal producto de exportación. Se han establecido normas rigurosas para mantener pesquerías sostenibles y un tratamiento óptimo de la captura. Prueba uno de los muchos restaurantes de pesca islandeses, y comprenderá por qué los lugareños le harán creer que inventaron el mar y sus frutos.

El cordero islandés es también un ingrediente popular. Las ovejas vagan por el campo durante todo el verano alimentándose de bayas silvestres y musgo. En otoño, son obligadas a volver al redil, como se ha hecho desde la época de los primeros pobladores, a caballo y ayudados por perros, labor que puede durar una semana, tiempo durante el cual, los ganaderos pasan las noches en cabañas diseminadas por las tierras altas . Esta vida en libertad se traduce en suculentos corderos islandeses, elogiados por chefs de todo el mundo.

En los último años, Islandia ha surgido como uno de los destinos gastronómicos más dinámicos de Europa, lleno de lugares excitantes para probar nuevos sabores.

Los chefs de toda Islandia utilizan hierbas y verduras cultivadas localmente en invernaderos con calefacción geotérmica en todo el país, asegurándose de que se disfrute de los mejores productos de calidad. Los productos lácteos de Islandia también se están volviendo famosos por su sabor saludable, especialmente el Skyr, como el yogur, que ahora es un gran proveedor en las tiendas de Whole Foods en los Estados Unidos.

Receta Monkfish

Sigue el enlace y descubre una de las ricas recetas, fiel representante de Islandia. www.cielomarytierra.es/rape-con-remolacha-monkfish/

El rape es una de las criaturas más feas del planeta, pero lo compensa con su sabor. Los filetes o las colas suelen tener un aspecto viscoso, pero no dejes que eso te asuste, es carnosa y tiene una textura y sabor similar a la langosta, es por ello que suele llevar el adjetivo de “la langosta del hombre pobre”.

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